Una plantilla de diario de decisiones

Por Andrey Gavrilenko, fundador de Ruta · Actualizado el 13 de octubre de 2026

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Un diario de decisiones es una de las herramientas más sencillas para tomar mejores decisiones. Antes de una decisión importante, anotas lo que sabes, lo que esperas y cómo te sientes. Más adelante, vuelves y comparas. Con el tiempo aprendes no solo si tus decisiones salieron bien, sino cómo las tomas.

Por qué funciona

La memoria reescribe las decisiones. Cuando ya sabes cómo salió algo, se vuelve casi imposible recordar lo que de verdad sabías y sentías antes. Un buen resultado hace que un mal razonamiento parezca sabio, y la mala suerte hace que un razonamiento sólido parezca torpe. Un diario de decisiones mantiene honesto el recuerdo, para que aprendas del proceso y no solo del resultado.

La plantilla

Copia estos apartados para cada decisión que importe. Lleva unos quince minutos.

  1. Fecha y decisión. ¿Qué estoy decidiendo exactamente, y para cuándo?
  2. Opciones. ¿Cuáles son las opciones reales, incluidas no hacer nada y esperar?
  3. Lo que sé. Los datos en los que me apoyo.
  4. Lo que no sé. Las lagunas, y si podría cerrar alguna.
  5. Lo que espero. Lo que creo que pasará, y cuánta confianza tengo, en porcentaje.
  6. Cómo me siento. ¿Cansancio, inquietud, ilusión, presión? ¿En qué parte del cuerpo lo noto?
  7. Lo que de verdad me mueve. ¿Miedo, ambición, lealtad, comodidad, las expectativas de otra persona?
  8. Lo que me haría cambiar de opinión. Las pruebas que me harían elegir otra cosa.
  9. Fecha de revisión. Cuándo volveré a leer esto.

Cómo revisarlo

En la fecha de revisión, lee lo que escribiste antes de pensar en el resultado. Después pregúntate:

Separa la calidad de la decisión de la calidad del resultado. Una buena decisión puede salir mal, y una mala puede tener suerte. El diario está para mejorar lo primero; lo segundo nunca está del todo en tus manos.

El apartado más difícil

A casi todo el mundo le cuesta más el apartado siete: lo que de verdad mueve la decisión. Es difícil verlo mientras estás dentro. Ahí es donde más ayuda hablarlo.

Con Ruta puedes pensar una decisión a fondo, una pregunta a la vez. Ruta sigue lo que escribes, no un guion, y lo que vio al final de cada ruta recoge lo que surgió, el patrón que hay debajo y un siguiente paso: una entrada natural para tu diario de decisiones. Decisión tras decisión, tu retrato en Ruta empieza a mostrar cómo decides, que es, en el fondo, para lo que sirve un diario de decisiones.

Empieza con una decisión

Elige una decisión que tengas por delante este mes y rellena la plantilla hoy. Anota la fecha de revisión en tu calendario. El valor de un diario de decisiones se acumula: hacia la quinta entrada, empezarás a reconocerte en él.

¿Qué te está llamando?

Escribe la pregunta que llevas de verdad, no su versión ordenada. Ruta sigue desde ahí.

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